Autor… ¿Que es? y ¿quienes pueden serlo?

Existen múltiples dudas al respecto de quien es autor en una investigación, diversos mitos aseveran que el autor debe ser el profesional de mas alto grado académico, el que brindo apoyo económico, quien apoyo en la realización técnica del estudio o que los autores deben ser profesionales ya titulados;  todo ello, aunado a la ubicación de cada uno de los integrantes, suele ser un tema álgido en investigación, el cual si no se establece adecuadamente desde el inicio, puede ocasionar no solo problemas para la realización o para la publicación, sino también puede generar problemas personales entre los autores.

La definición de autor que nos brinda la Real Academia de la Lengua es “Persona que ha hecho alguna obra científica, literaria o artística”, definitivamente esta definición es demasiado general para ser aplicada en el ámbito de la Investigación Científica, es por ello que el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas que señala tres cualidades que se deben tener durante la elaboración o desarrollo de la investigación para concederle a alguien el crédito de autor, las cuales se basan únicamente en su contribución esencial con respecto a:

A – La concepción y el diseño del estudio, o el análisis y la interpretación de los datos;

B – La redacción del artículo o la revisión crítica de una parte de su contenido intelectual

C – La aprobación final de la versión que será publicada.

Los requisitos a, b y c deberán cumplirse siempre, la participación que consiste meramente en conseguir financiamiento o recoger datos no justifica que se le conceda a nadie el crédito de autor, tampoco basta con ejercer la supervisión general del grupo de investigación.

Esta definición deja en claro las características que se deben tener el autor, cualquier otra característica no mencionada queda fuera de discusión; las revistas de alto prestigio investigativo también sugieren un máximo de seis autores en artículos originales, y de tres autores en ensayos y revisiones, en el caso de exceder esta sugerencia es necesario incluir una justificación que aclare fehacientemente la contribución de cada uno de los autores en la realización del trabajo sometido y no necesariamente en el proyecto de investigación.

Con respecto de las posiciones de los autores en una investigación, esta debe ser dependiendo el grado de compromiso hacia la investigación en si, por parte de cada uno de los autores, es decir quien realizó la mayor parte del proyecto (con todas las obligaciones y responsabilidades que ello conlleva) es quien debe ubicarse al inicio como primer autor, sin embargo esto es discrecional y queda a consideración de los autores del estudio en conjunto; el último autor se considera como el investigador “Senior” y es quien supervisa el trabajo, siendo además el autor corresponsal al primer autor. Se debe tener en cuenta que el ser autor también conlleva una responsabilidad, en el caso de problemas con el estudio (tanto de carácter legal, como ético o investigativo), será responsabilidad de los autores hacerles frente, es decir en cada investigación ponernos nuestra reputación y buen nombre, es por ello que debemos estar seguros que nuestra participación en la investigación sea real, ya que en el mejor de los casos siempre será mejor poseer un numero discreto y firme de publicaciones, serías, relevantes y de prestigio, que el poseer un amplio numero de publicaciones con una clara intención de publicar mas que de hacer ciencia.

Finalmente debemos siempre ser leales y agradecidos con las personas, departamentos, servicios y/o instituciones  que colaboraron en el estudio, es por ello que en el segmento de agradecimientos nos es posible presentar un breve y conciso listando en el que agradezcamos los apoyos brindados para la realización de la Investigación.

Investigadores desde la infancia… El método cienífico

Desde el momento en que abrimos los ojos por primera vez a este mundo, nuestro cerebro comienza a explorar que lo rodea y, según estudios recientes, esta curiosidad nos acompaña incluso aún antes del nacimiento. El método científico ha acompañado al hombre y a la ciencia desde sus inicios, mucha discusión hay en quien lo postuló primero, pero sin embargo todos concordamos que este ha estado presente desde los inicios de las ciencias, Da Vinci, Copérnico, Kepler, Galileo, Bacon, Pascal, Spinoza ya lo utilizaban y en el área de la Medicina esto queda de manifiesto en tratados como el de “Aires, Aguas y Tierras” de Hipócrates.

Metodo_Cientifico

El método científico es un proceso, ordenado y sistemático que busca explicar fenómenos, establecer relaciones entre diversos hechos y desarrollar teorías y leyes que expliquen los fenómenos del mundo, permitiendo obtener, con estos conocimientos y aplicaciones que sean útiles al hombre, tanto para la comprensión de sí mismo y su entorno, como para la resolución de los problemas a los que en ese momento se enfrenta. El método científico en si es un proceso muy simple y puede ser ejemplificado (y caricaturizado en este caso) en la imagen izquierda a este párrafos, sin embargo a pesar de su simpleza no es un proceso sencillo, cada uno de los eslabones de la cadena de eventos a realizar, requiere un arduo trabajo y un verdadero compromiso a fin de encontrar la realidad del momento (ya que la realidad científica es cambiante, dependiendo los avances tecnológico, políticos, sociales, morales y religiosos) y cualquier error en la cadena, conlleva a arrastrar dichos errores en los eslabones subsiguientes y en el desarrollo hasta llegar a resultados parcial o totalmente erróneos y por ende a la generación de conocimientos lejanos de la realidad; por lo tanto el método científico es una cadena de orden y mando que nos asegura la máxima supresión de la subjetividad posible y nos asegura el análisis realidad más real y verdadera (disculpando la redundancia gramatical, mas no así conceptual).

El método científico nos permite asegurar la calidad científica, así como justificar el estudio, además de permitirnos apegarnos a las normativas, éticas, morales y científicas universales, permite también modificar nuestro proceso de pensamiento al respecto de una situación o situaciones, evitando (o disminuyendo en su defecto) el derroche de tiempo, dinero y esfuerzo que se presenta durante la duplicación de estudios, lo que conlleva a la comprensión de una mejor y más cercana realidad, lo que nos permite afrontar con mayor sustento y argumento la realidad a la que nos enfrentamos, así como seleccionar el mejor abordaje para una problemática en específico o un grupo de problemáticas asociadas.

La subjetividad en la investigación científica

En el diario vivir investigativo, es la subjetividad un problema real y muy serio

La investigación por definición, es un proceso ordenado, sistemático y objetivo, siendo esta última característica lo que permite a la investigación observar  los hechos de una manera clara y llana, evitando así el sesgo en el desarrollo de teorías, el abordaje del problema y/o el análisis de los resultados.

Sin embargo, por el solo hecho de ser humano, el investigador se encuentra inmerso en un mar de subjetividad, que lo acompaña en su día a día; vivimos en  la subjetividad de cómo vestir, que nos gusta o cual es la mejor canción de todos los tiempos, por lo cual el investigador debe desarrollar la capacidad de disminuir su autosubjetividad al máximo, controlando sus propias ideas, opiniones e incluso su ego; la objetividad es fundamental en el proceso de investigación, ya que cuando existen intereses distintos a la búsqueda de los hechos se pierde el acercamiento a la realidad que presentan un estudio, por lo que la resultante no solo es un rotundo fracaso, sino que además se desarrollan criterios o se toman decisiones basados en hechos parcial o totalmente equivocados, esto conlleva a la mala administración de recursos, abordajes médicos equivocados, falsas suposiciones científicas, que pueden culminar incluso con el sufrimiento o la muerte.

Se debe partir de la premisa de que “la subjetividad siempre estará presente”, nadie es capaz de erradicarla por completo, por lo cual el adecuado desarrollo de un protocolo investigativo y el total apego al mismo son fundamentales, puesto que ello disminuye significativa he importantemente la subjetividad; al ahondar adecuadamente en la o las problemáticas en cuestión, las teorías existentes y los tipos de abordajes, modificamos nuestra actitud y las ideas que inicialmente teníamos, permitiéndonos abordar el tema de una manera objetiva, por ello es fundamental que se realice el protocolo como el inicio de la investigación, así como también el utilizarlo como la guía para el estudio y no verlo como un formato o un mero trámite. Es solo a través de una adecuado y correcto protocolo de investigación que podremos analizar  las cosas con una mente abierta a ideas y un objetivo criterio científico.

Metodología de la Investigación Científica y Bioestadística

Incluir al experto en metodología y bioestadística al final de una investigación,
solo puede ser para solicitarle que realice un estudio post-mortem del la misma,
y
explique el por qué dicho estudio feneció.

La integración del experto en Metodología de la Investigación y Bioestadística al final de un proyecto, es una costumbre cotidiana en el diario vivir investigativo, esto se debe en la mayoría de los casos, a la errónea idea de que el investigador científico debe ser un sapiente metodólogo y un docto bioestadístico; este mismo mito, ha mantenido lejos del campo de la investigación a una gran cantidad de clínicos – científicos con ideas y proyectos increíbles, lo que ocasiona la perdida del valioso recurso humano, así como también técnicos, económicos, entre muchos otros. Esto conlleva a abandonar la idea y el deseo de investigar y en el caso de realizar el estudio, al incorrecto abordaje de un problema o al inadecuado análisis de los resultados obtenidos, con lo que perdemos de manera absoluta el objetivo de la investigación.

El estudio de la metodología en la investigación científica y la bioestadística son áreas de especialidad tan complejas como cualquier especialidad, por lo que de igual forma que en un estudio Reumatológico en pacientes Dermatológicos, el Dermatólogo no se encargará del diagnóstico reumatológico, sino que invitará a un Reumatólogo a incluirse al estudio; de igual manera al buscar el abordaje adecuado de un probarme a investigar o el correcto análisis he interpretación de los resultados es necesario contar con el especialista dedicado a ello. De manera personal he visto como grades ideas se pierden antes de empezar, ya que el clínico comenta que tiene mil ideas pero que no sabe cómo realizarlas adecuadamente, este comentario frecuentemente se acompaña d eotro igual de importante y real, el de que a él lo que le apasiona son los pacientes y por su carga de consulta no puede invertir demasiado tiempo.

Basado en esto comentarios mi opinión siempre es la misma: prefiero ser intervenido por un Cirujano que sepa cirugía más que metodología y que me consulte un Médico Internista que sepa de Interna más que de bioestadística, es por ello que los especialistas científicos y clínicos deben ser eso, especialistas conocedores a profundidad del área en estudio y los líderes de la investigación en cuestión, por lo que es fundamental la conformación de equipos multidisciplinarios en investigación, incluyendo por ende al especialista en formas (metodólogo) y el en análisis de los resultados (bioestadístico)

La investigación no debe presentarse como compleja, rimbombante, cuasidivina o ser solo para unos cuantos, la investigación es un compromiso de todo profesional de la salud, quien como dijera Sir Isaac Newton “está parado en los hombros de los gigantes” y que por lo tanto esta alimentado con los conocimientos de los titanes del pasado, debe pagar en reciprocidad y por el bienestar de su paciente, con mejores y nuevos conocimientos.

Aunado a lo anterior, el frecuente desconocimiento de la importancia de la elaboración de un correcto protocolo de investigación, por ser considerado un mero trámite, innecesario estulto y burocrático, hace que la investigación se lleve a cabo sin una guía, escribiendo el protocolo una vez recabados los datos; el protocolo de investigación no debe ser vista como un ritual o peor aún como un trámite, sino como el mecanismo de interrelación entre el sujeto (paciente) y el objetivo (la búsqueda) siendo la guía máxima durante la investigación, de manera que se asegura la calidad y la objetividad del estudio, con el correcto y adecuado apego a los cañones bioéticos, siendo este la garantía que asegure resultados reales he innovadores.

La investigación científica es una actividad que se sigue de manera reflexiva, sistemática, controlada y crítica, cuya finalidad es describir o interpretar los hechos, fenómenos, relaciones y leyes de un determinado ámbito de la realidad.

La investigación es la actividad de indagar y el procedimiento para seguir el camino de esa búsqueda es el método científico, el cual tiene como propósito el de producir conocimientos y teorías (investigación básica) o de resolver problemas prácticos (investigación aplicada), es una serie de etapas que se relacionan y se derivan unas de otras.

La investigación científica consiste en mirar lo cotidiano con un ojo crítico, viendo con un pensamiento científico cada suceso, de manera que nos enfrentarnos a cada problema o situación con el básico… ¿por qué?

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